Se dedican a una profesión con un nombre que da respeto y pocos entienden de qué se trata. Para ser consultor SAP (que no es más que el nombre de la compañía alemana que creó este producto informático de gestión empresarial) puede ser cualquiera con una titulación superior o incluso con el módulo de FP superior que reúna las cualidades de gestión necesarias y supere un curso específico para manejar esta herramienta. Pues el SAP no es nada más (ni nada menos) que un producto informático compuesto por múltiples partes que se encajan y sirven para gestionar una empresa en su totalidad, “desde que entra algo en el almacén de la compañía —y se mete el dato en el módulo SAP correspondiente—, en todos los pasos siguientes mediante los respectivos módulos, hasta que el consejero delegado saca los datos para exponerlos en una reunión”, explica Javier Sevillano, profesor de Contabilidad de la Universidad Complutense.